De heladería a televisión: la historia de una periodista y fotógrafa salvadoreña en Estados Unidos

Llegar a un nuevo país nunca es fácil, y para Branda González comunicadora salvadoreña, los primeros años en Estados Unidos fueron un verdadero desafío. Madre soltera y con poca experiencia de la vida fuera de su país, El Salvador, enfrentó unproceso de adaptación complicado. Su primer trabajo fue en una heladería, algo completamente distinto a lo que había hecho antes, y el idioma representaba una barrera más.
Fue entonces cuando decidió tomar clases de inglés por las noches en el Central Piedmont Community College (CPCC,) dando los primeros pasos hacia su sueño de regresar a los medios.
Nunca imaginó que volvería a trabajar en televisión en este país. Desde los 20 años ya había hecho televisión en El Salvador, y comenzar de nuevo en Charlotte implicó esfuerzo y paciencia. Para perseguir su pasión por la fotografía, trabajó dobles turnos para ahorrar y comprarse su primera cámara. Recuerda con cariño haber regalado su primera sesión de maternidad, hasta que llegó su primer evento pagado, que le dio la motivación para seguir adelante y buscar nuevas oportunidades a través de recomendaciones.
Ser una mujer latina en Estados Unidos implica enfrentar barreras como el idioma, el alto costo de vida y la necesidad de ahorrar para poder invertir en proyectos propios. “Creo que ha sido el desafío más grande en estos cinco años que llevo aquí”, confiesa la comuinocadora. Hubo momentos en que pensó rendirse, especialmente cuando aplicó a todos los medios latinos y no recibió respuesta. Sin embargo, encontró estabilidad trabajando 40 horas semanales en Lions Services, y al cumplir un año allí recibió su primera propuesta para trabajar como reportera a medio tiempo en un canal de televisión. Con determinación, negoció un contrato freelance, pudiendo mantener su trabajo de tiempo completo mientras construía su carrera en medios, donde ya lleva cuatro años.
Disciplina, enfoque y pasión por sus metas son los pilares de su éxito. “Honestamente, nunca siento que mi trabajo sea minimizado. Siempre doy el 100% y aprendo de cada proceso”, asegura González. Para ella, la inspiración y la comunidad son fundamentales: demostrar que los sueños son alcanzables y que, como latinos, es importante apoyarnos, trabajar en equipo y aprender unos de otros.
Entre las herramientas que le han ayudado a mantenerse productiva y creativa destacan la organización y la gestión de pequeñas actividades que armonizan con sus múltiples roles. Entre sus sueños aún por cumplir, está llegar a una cadena nacional de televisión en Estados Unidos, llevando su talento y pasión a un público aún más amplio.
Su mensaje para quienes comienzan su camino es claro: no se rindan. “Si en algún momento necesitan una mano amiga, me contacten. Juntas podemos encontrar una solución viable”, invita, recordando que el éxito se construye paso a paso, con esfuerzo, resiliencia y colaboración.

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